Tocando timbres.

Para que Emilia sepa cómo estamos. Mi abuela, que no era mujer y vieja de balde, me dijo una vez: -M’hija, si usted supiera que la felicidad vive en una de las casas del pueblo, pero no supiera en cuál, ¿qué haría? Yo habré tenido diecisiete y me acuerdo que me quedé pensando un rato largo. Cuando abrí la boca para responder, ella me ganó de mano. Era ansiosa Emilia. -Iría a tocar timbre casa por casa, hasta encontrarla, ¿o no? -Mhm, y sí-, respondí y se me escapó una carcajada. Siempre me habían parecido fabulosas las cosas con las … Continue reading Tocando timbres.